domingo, 5 de mayo de 2019

Misteriosamente joven


¿A quién le viene sucediendo?
Quién sufra de estas extrañas experiencias como yo por favor ¿podría comunicármelas?, ya no quiero sentirme una extraña entre mis congéneres y me sucede cada tanto. 
Ocurre que algunas veces me desconozco en el espejo o incluso en las vidrieras de la calle, cuando caminando apurada con la cabeza despeinada de ideas, proyectos, canciones, lecturas y cuentos posibles como al descuido presto atención a la imagen de esa señora que se refleja irrespetuosamente en el escaparate de un negocio cualquiera.
¿Cómo puede ser que esa mujer sea yo? la misma que estuvo saltando junto a doce niñ@s de 2 años mientras bailaba cantaba a vos en cuello "El monstruo de la laguna", la misma que hace reír a sus compañer@s de ruta con imitaciones descabelladas o bailando cumbia a las 8:30 de la mañana. Y sin embargo esa mujer en el reflejo me mira con la misma incredulidad con la que yo la miro, desde sus cincuenta y pico, desde su expertez, desde sus tropiezos y aciertos me escudriña con tanta avidez como la que utilizo para descubrirme en sus rasgos marcados por algunas arrugas, por la comisura de su boca acentuada por tristezas y alegrías vividas, por sus párpados que ya no sostienen con tanta tensión sus enormes ojos negros.
Muchas veces ella y yo nos miramos en una superficie que nos devuelve a otra mujer y sin embargo a la misma, la mismísima Maruxa, la mismísima María Julia, la misma mariposa que se sostiene en sus alas, el mismo ave fénix que se eleva desde su espalda, ahora con un cansancio agotador, ahora con 15 años.
Misteriosamente joven, misteriosamente adulta, como en un carrusel que gira sobre su propio eje danzando conmigo misma, invitándome a observar como puedo ser capaz de habitar tantas edades al mismo tiempo.



sábado, 6 de abril de 2019

Mariposa triste. leona cruel



Mariposa triste, leona cruel.
Di luces y sombras todo en una vez.
Cuando fui leona nunca recordé
Como pude un día mariposa ser.
Cuando mariposa jamás me pensé
Que pudieras un día zarpar o morder.






Mariposa, sí, mariposa triste aún por momentos, querida Alfonsina.

Tus versos me acunan, me contienen, me saben de pies a cabeza.
¿Quién puede desaparecer el pasado? ¿Quién puede librarse de la tristeza de haber sido luz y sombra toda de una vez?, aunque lo intento y lo intento aún duelen aquellos dedos que fingiendo admiración por el color de mis alas supieron ajarlas para que no vuele.

¿Leona? lo fui y lo he vuelto a ser, aunque con distintos propósitos, en aquel entonces lo fui para defender lo que quisiera hubiera sido mío, lo que con ansias dibujé en mi mente como propio paisaje, lo que te di ... Mi luz y mi sombra todo en una vez...
Creí que era yo quien se equivocaba, creí que era yo con mi insuficiencia, mis limitaciones y hasta con sueños desmedidos, como cuando era mariposa, con mis alas fuertes y mis colores propios, con mis recorridos y revoloteos, con mi perspectiva desde el aire mismo.

Olvidé que ser leona era pertenecer a una manada en la que sólo existe un león y que todas esas féminas felinas girábamos en torno a tus impulsos e insatisfacciones.
Olvidé que pude mariposa un día ser.
Olvidé pensarme en el aire aquel.
Y hoy te recuerdo, con las alas doloridas, y hoy te recuerdo, traicionando, zarpando y mordiendo mi blando corazón, pero ya no hay pena, mis alas sanaron y en su diseño se destacan febriles cicatrices.

¿Qué te han visto con otra?, ¿qué finges que me lloras?, ¿qué juegas a que me extrañas?, ¿qué me culpas de haber destruido una manada que nunca existió?
¡Pobre pequeñito!, aunque el resto olvide yo no olvidaré, aunque no me comprendan yo me comprenderé y cada vez que me vean surcando el aire, dueña de mis alas y de su diseño herido dejaré caer una lágrima por lo que fue y lo que no fue, pero ya nunca más por lo que fui, lo que soy o lo que seré











domingo, 17 de marzo de 2019

MAGIA DE RADIO

La magia de la radio...
                                   
                                    Una o más voces sin rostro envuelven a cientos de oídos sin rostro. La maravilla de la radio entrando con sus decires en las casas, autos y oficinas de quienes sintonizan una frecuencia.
Un mundo que se expande cuando suena la cortina de un programa, un amigo, amiga que nos habla sin tapujos asomando recapacitaciones en un micrófono que cual centinela custodia la expansión de ideas, pensamientos, reflexiones, noticias, sentimientos.
Una tras otra brotan las palabras entretejiendo junto al oyente una inmensa manta de intimidad.

Así es la magia de la radio, sobre todo en las noches de soledad y radio compañera... "Vivencias" y aquella canción que canturreábamos en la década del 70... Curiosa noche


martes, 22 de enero de 2019

Luna roja de agua y sal




Entre los recientes 20 y 21 de enero, en la transición del fin de un día para el inicio de otro much@s de nosotr@s nos dispusiomos a mirar al cielo para ver el eclipse de luna.
Luna roja, luna de sangre, luna de lobos, la luna es y ha sido identificada como energía femenina.
¿Quién le pone dudas a esta afirmación?
Su participación en lo que fluye, en lo que crece, en lo sensible, en lo poético y lo inaudito sigue presente envuelto en un halo de misterio e inspiración para las relaciones, nos invade con su presencia y sus efectos sobre los seres vivos.

La luna roja pareciera anunciar múltiples fenómenos a ocurrir, cambios a producirse, revoluciones del planeta, evoluciones del ser.
En estos días el anuncio de su aparición en todos los noticieros no hacía más que resonar en mis oídos con una mezcla extraña de asociaciones libres que seguramente serán deleite de terapeutas y expertos en psicología.
Pensar en Luna de sangre y su presencia me produjo escalofríos al recordar  la sangre de tantas mujeres que se anuncian como desaparecidas y que luego aparecen asesinadas. Entonces pienso ¿cómo no va a cubrirse la luna de sangre? ¿cómo no lloraría esta representación de la mujer lágrimas de sangre ante tantas de sus hijas muertas?, si fuera tomado como presagio estaríamos ante una denuncia tremenda, nuestra más antigua observadora nos dice que no dejan de matarnos y sus lágrimas son rojas como nuestra sangre vital.

También pensaba en nuestra propia luna roja cada mes, cada vez que nuestra marea interna anuncia que no hemos engendrado vida, pero que allí está en nuestro ciclo corroborándonos esa posibilidad. Y con este pensamiento volaban mis alas hacia momentos sagrados, únicos, dolorosos y creadores.

Luna roja, luna azul, superluna, momentos en los que ella se hace aún más presente y aún más cercana, más nuestra, no por pertenencia sino por identificación.
Nueve lunas de embarazo, ella mueve los océanos de la Tierra, las mareas y el agua en general. Nuestro cuerpo está compuesto de un enorme porcentaje de agua, la luna influye en él y sin duda en nuestras emociones y hoy a la orilla del mar se me ocurre que mueve lágrimas de alegría y de tristeza que bañan las costas para recordarnos que somos vulnerables.

sábado, 29 de diciembre de 2018

HOY, 29 DE DICIEMBRE


Si pudiera poner en esta página todas las cosas que siento tal cual las siento, si pudiera frenar a mi propia censuradora, si me dejara de importar lo que piensan los demás de mis propios sentires, sería totalmente libre de mí. 
Pero pesan los años de formateo infantil, pesan los armados y las construcciones de cómo ser amada, cómo ser querida, cómo ser buena persona, cómo ser, cómo deber ser, cómo ser una persona como la gente. Me pregunto a mis 55 años ¿Como qué gente?

Estamos en esos días previos al cierre cronológico de un año más y es inevitable, a pesar de todas las frases que puedas esgrimir sobre las fechas comerciales, hacer reflexiones sobre tu vida. 

Echarles la culpa a las fiestas es el argumento preferencial si no te querés hacer cargo de que pensar que otro final/inicio te para frente al espejo, si tratas de ignorar tus propias actitudes miserables y las de los que te rodean, si intentas mantenerte al margen de cotejar tu paso por la vida y hacerte cargo de todas y cada una de tus decisiones.

Hoy desperté con la extraña sensación de aquellos/llas que no pueden cambiar sus vidas y entonces alivian sus propias cobardías juzgando a quienes se atreven, toman riesgos y a pesar de cargar con heridas y cicatrices imborrables de cada una de ellas siguen asumiendo su vida y tomando el timón para atravesar sus propias tormentas. ¿Que hemos naufragado muchas veces?, sin duda. ¿Qué hemos hallado islas maravillosas en las que refugiarnos? Sin duda.

Desde anoche mi programación antigua trata de tomar mi disco duro y volver a formatear mi actualización, pero hace unos minutos la cara fresca de mi hija preocupada por mi tristeza me recordó que no es posible volver al mismo programa, ni al mismo lugar, ni retornar a ser mi propia censura.

Como Alicia a través del espejo vuelvo a jugar con el absurdo supuesto de que esa superficie brillante te devuelve tu verdadera imagen, vuelvo a jugar con ver la izquierda a la derecha y la derecha a la izquierda, vuelvo a desestructurarme para dejarme sorprender por aquello que he transitado con valentía y desenfreno.

Amo espejarme en los ojos de aquellos que me aman sin restricciones, allí la derecha es derecha y la crítica es constructiva y no hay jueces ni verdugos, sólo compañía, sinceridad bruta y crítica constructiva, amo no tener séquitos de seguidores sino seguidores de afecto sincero, esos que pueden abofetearte para que vuelvas en ti.

Adoro los afectos que vengo sembrando y aquellos que son nuevas mieses para mi vida. Acepto haber descubierto quienes no saben de la amistad que duele porque sana y de la hipocresía vestida de franqueza., sobre todo quienes aprenden y enseñan que hay un espacio para lo público y otro para lo privado y que es potestad de cada protagonista abrir esas puertas.

Doy eternamente las gracias a las páginas en blanco porque mientras las transito me permiten tatuar en ellas palabras que alivian, y en ese devenir de la escritura recuerdo QUIEN SOY EN REALIDAD y entonces me importa muy poco quienes y cómo piensan que soy aquellos que creen conocerme.

Tengo mucho que agradecerle a la vida, AMIGOS/AS que cuento con los dedos de mis manos, CUENTOS que no dejan de llegar, LIBROS en camino, UN ESPACIO ESPEJO en el que mirarme y pensarme cada semana, MIS PEQUES, MIS ETERNOS Y MARAVILLOSOS PEQUES que me enseñan todos y cada uno de los días que hay razones que maravillan, MIS HIJAS: la aventura interminable de haberme convertido en mamá y el amor indescifrable, incorruptible y libre, liviano como una pluma al viento, MIS DECISIONES en la vida, todas y cada una fueron enseñanzas valiosas. Y muchas otras CONSTRUCCIONES PROPIAS, no de sangre, no de herencia, no de miedos ni de obligaciones.

Me hago responsable de mi legado en construcción y del tránsito por este 2018 y me abro a lo que traiga el 2019. 

lunes, 15 de octubre de 2018

TIC TAC, el tiempo.


Es extraño el tiempo, o la idea de tiempo, o la percepción de tiempo. 

Según su definición tradicional el tiempo es una dimensión física que representa la sucesión de estados por los que pasa la materia. Es decir que se entendía como algo absoluto, una magnitud exactamente igual para todas aquellas personas que lo observen.
Sin embargo, la mecánica relativista o cuántica entiende que los valores del tiempo pueden variar según el observador, el sistema de referencia que se utilice y el punto en el que se encuentre el observador.
He aquí mi propia percepción que oscila ante una y otra definición según el día y según la posición de observadora que adopte. En ocasiones mis articulaciones óseas o mis recuerdos me llevan de la mano a tomar la primera definición ya que siento el cansancio o las vivencias de mis cincuenta y cinco años a cuestas, pero otras veces mi cuerpo se aligera y mi entusiasmo por realizar tal o cual proyecto aceleran mi metabolismo hasta sentirme una joven inquieta capaz de bailar, reír y sentir cómo la adrenalina fluye fuerte y vital en mi cuerpo. Pero en esos momentos en los que me siento exultante paso por delante de un espejo o una vidriera y la pregunta me asalta de inmediato ¿cómo puede ser que esa imagen no refleje exactamente la juventud que estoy experimentando en este mismo instante?
Estimo que es una pregunta que no tiene respuesta, pero no puedo dejar de enunciarla una y otra vez porque esa contradicción la siento casi a diario. 
¿En qué momento pasó mi medio siglo? ¿Soy yo esa que veo en el espejo? ¿Por qué puedo bailar como si tuviera veinte años? ¿Es la experiencia la que me conecta inmediatamente con los niños y niñas? ¿Por qué un día se hace eterno y la semana en las montañas vuela? ¿En qué momento se convirtieron en mujeres mis niñas? ¿Cómo pasaron veintiséis años desde el inicio de mi proyecto de escuela? ¿Por qué esperar el turno en un consultorio médico es interminable? ¿Qué hace que una reunión de gente se convierta en un suplicio donde los minutos se extienden laxos e insostenibles?
Creo que el reloj es un invento perverso que no intenta medir el paso del tiempo sino controlar nuestras vidas con la intención de recordarnos que no somos perennes.
Miles de vivencias que siento fueron ayer y otras que fueron ayer parecen haberse perpetuado en mi vivir extendiendo sus segundos como cadenas que me atan inexorables al tic tac de un reloj déspota e inescrupuloso. 
Algo nos pasa con la noción de tiempo, algo nos incomoda cotidianamente, aunque nos cueste aceptarlo, algo que nos acerca a la vida o a la muerte indistintamente, según el sistema de referencia que utilicemos y el punto en el que nos encontremos como observadores.

Es extraño el tiempo, o la idea de tiempo, o la percepción de tiempo. 


domingo, 1 de julio de 2018

Bajo sospecha

Vivir bajo sospecha se ha convertido en un modo de transitar la vida, terrible estado de incertidumbre con el que lamentablemente estamos acostumbrándonos a caminar. Casi como nuestra sombra nos acompaña paso a paso, la sospecha.
Una sospecha sin nombre, la peor de todas, la de las mil caras... Puede ser que seas débil en tus desiciones, puede que seas de izquierda o de derecha, o quizás seas abusivo, o que sólo te interese el dinero y especules en cada desición que tomás para SACARLE dinero al otro, un modo de robar. También puede ser que seas un ser politizado o apolitizado, que pienses demasiado o que no pienses, que seas un creyente empedernido o un descreído de toda fuerza superior, que seas caudillo, caudilla o que seas cobarde.
Se han perdido los términos medios, se perdió hace rato el respeto y la conciencia de que somo apenas una partícula de materia en esta inmensa galaxia, he aquí otra posible sospecha, ser un volado o una volada que tiene pajaritos en la cabeza, que cree en vaya a saber qué fuente de creación o una persona sin espiritualidad que no se conmueve por nada ni siente que sus actos puedan ser promotores de consecuencias.
Así vivimos cada día, encerrados y encerradas en nuestras casas tras gruesas rejas, códigos de alarmas de seguridad, puertas blindadas...
Así transitamos en automóviles con ventanillas cerradas, vidrios polarizados, llaves corta energía...
Así caminamos las ciudades, con la mochila apretada en el pecho, ya no las llevamos a la espalda, la cartera  asida con fuerza, las manos apretadas, el oído atento y la mirada alerta.
Imposible transitar así la vida, si cada paso que damos es mirado con desconfianza, si se ha perdido la fe en el otro, si la mirada es esquiva y cargada de temor, si somos todos objetivo de otros, si no existe más la sinceridad.
Si seguimos con especulaciones, si no nos hacemos cargo de que vivimos la realidad que creamos, estamos acabados como sociedad.